Ruta del Rinoceronte en Tijarafe
Paisaje rural sobre la costa oeste
La antigua «Ruta del Rinoceronte» atravesaba el paisaje agrícola de Tijarafe. Tramos de camino real, bancales, pequeños barrancos y vegetación seca acompañan las vistas sobre la costa atlántica del noroeste. El nombre aludía a una forma rocosa característica y pertenece a aquella propuesta local; no es la denominación oficial de un sendero de la Red Insular.
La combinación de caminos vecinales, cultivos y laderas profundas resume bien este sector de la isla. En la vertiente occidental el sol y el viento pueden sentirse con intensidad incluso a una altitud moderada.
Un tramo del GR 130
La referencia fiable actual es la quinta etapa oficial del GR 130, entre Tijarafe y Los Llanos de Aridane. Mide 12,85 kilómetros, tiene dificultad media y acumula aproximadamente 520 metros de ascenso y 830 de descenso. En el sentido descrito se estiman unas 4 horas y 15 minutos.
La antigua excursión guiada proponía una variante más corta, de 9,5 kilómetros, que terminaba tras varios tramos costeros en Tazacorte. Ese trazado exacto no está señalizado como ruta independiente. Para caminar sin guía conviene seguir el GR 130 oficial o preparar cualquier variante corta con cartografía actualizada.
Planificación y estado del sendero
Es una travesía lineal. Hay que coordinar de antemano el inicio, el final y el regreso; existen líneas de guagua a lo largo del recorrido oficial, aunque conviene consultar sus horarios actuales. Las Laderas de Amagar, con casi 600 metros de desnivel, forman el tramo más exigente.
Antes de salir consulta el estado actual del GR 130. Son imprescindibles el calzado firme, el agua y la protección solar; también hay cruces y desvíos que exigen atención.