Parapente en La Palma

Entre laderas volcánicas y el Atlántico

La Palma ofrece un relieve excepcional para el parapente: en muy poca distancia, altas laderas volcánicas descienden hasta el Atlántico. Los alisios, el viento de ladera y las térmicas pueden permitir vuelos largos, pero también crean condiciones muy distintas a pocos kilómetros de distancia. Palmaclub señala de octubre a abril como la temporada habitualmente más favorable, aunque cada jornada debe valorarse de nuevo.

La isla no es un lugar sencillo para pilotos que desconocen el terreno. Las turbulencias a sotavento, el viento fuerte, la escasez de aterrizajes alternativos y los cambios rápidos exigen experiencia y una buena orientación local. Ver sol en la costa no informa por sí solo del viento o las nubes en el despegue y la cumbre.

Vuelos tándem para visitantes

Para quienes no tienen licencia de piloto, la forma adecuada de volar es contratar un tándem con un operador profesional autorizado. El piloto decide según el viento, la nubosidad y el aterrizaje si se puede volar, a qué hora y desde qué despegue. Por ese motivo nunca pueden garantizarse de antemano la duración o el recorrido.

Palmaclub Aventura

Escuela oficial de parapente situada en Puerto Naos, con vuelos tándem, formación y servicio de guía para pilotos titulados. Está registrada como empresa de turismo activo del Gobierno de Canarias.

Información y reservas de Palmaclub

TandemFly La Palma

Operador local de vuelos tándem cuyo piloto figura como empresa autorizada de turismo activo. El despegue y la realización dependen de las condiciones del día.

Información y reservas de TandemFly La Palma

Lleva calzado cerrado y firme y ropa deportiva; en altura conviene una chaqueta que proteja del viento. Comunica al reservar cualquier limitación de salud, edad o inseguridad y sigue con precisión las instrucciones del piloto durante el despegue y el aterrizaje.

Información para pilotos autónomos

Incluso los pilotos experimentados deberían recibir una orientación actual de un club o guía local antes de su primer vuelo. Cada despegue y aterrizaje tiene su ventana de viento, acceso y normas. Palmaclub, por ejemplo, identifica un aterrizaje oficial concreto en Puerto Naos; la playa y el paseo no son zonas normales de aterrizaje.

Son necesarios una titulación de piloto válida, seguro suficiente y equipo de seguridad homologado completo, incluido casco y paracaídas de emergencia. También deben consultarse el espacio aéreo restringido, los espacios naturales, los permisos locales y los avisos vigentes. Ante la duda, no se despega.

No te apoyes en descripciones antiguas ni únicamente en aplicaciones meteorológicas. La observación sobre el terreno y el criterio de pilotos locales con experiencia tienen prioridad; las situaciones de sotavento y ciertos vientos del norte o del sur pueden volver peligroso un lugar aparentemente conocido.

Zonas de vuelo y el territorio después de 2021

El entorno de Puerto Naos y Los Campanarios sigue siendo la principal referencia para vuelos tándem y muchos recorridos de la vertiente oeste. Sin embargo, la erupción del Tajogaite de 2021 transformó profundamente el terreno, las carreteras, las fincas y los accesos del valle de Aridane. No deben reutilizarse sin comprobar antiguas coordenadas, caminos o zonas alternativas de aterrizaje.

En el nordeste existe también una zona conocida en Puntallana. La web oficial de Turismo sitúa el despegue a unos 430 metros con viento norte-nordeste y advierte de turbulencia con viento norte. Esta descripción no sustituye la evaluación diaria ni la autorización local. Puedes consultar la información de Visit La Palma sobre Puntallana.

El mismo día del vuelo deben comprobarse conjuntamente el acceso, el despegue, el aterrizaje oficial, la dirección del viento, la base de nubes y cualquier cierre. Un punto aparentemente volable no implica que también lo sea la otra vertiente de la isla.